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Cómo funcionan las mareas

Por qué sube y baja el mar, por qué casi siempre son dos veces al día y por qué la Luna manda más que el Sol.

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La marea es la única cosa del mar que se puede predecir con años de antelación. El oleaje depende del viento de mañana y no hay forma de saberlo; la marea depende de dónde están la Luna y el Sol, y eso se sabe con siglos de margen. Por eso existe una tabla de mareas y no existe una tabla de olas.

El mar no sube: se amontona

La explicación de manual dice que la Luna «tira» del agua. Es verdad a medias, y la mitad que falta es la que explica todo lo demás.

La Luna tira de toda la Tierra, no solo del agua. Lo que produce la marea no es la atracción, sino la diferencia de atracción: el agua de la cara que mira a la Luna está más cerca y siente un tirón algo mayor que el centro del planeta, así que se adelanta. El agua de la cara opuesta está más lejos y siente un tirón algo menor, así que se queda atrás. El resultado es que el océano se deforma en dos abultamientos opuestos, uno hacia la Luna y otro justo en la dirección contraria.

Ese detalle —dos abultamientos, no uno— es lo que hace que en la mayor parte de la costa española haya dos pleamares y dos bajamares al día y no una. La Tierra gira sobre sí misma y cada punto de la costa pasa por los dos bultos en una vuelta.

Por qué la Luna manda más que el Sol

El Sol tiene muchísima más masa que la Luna, pero está muchísimo más lejos, y en la marea lo que cuenta es la diferencia de atracción entre un lado y otro del planeta, que cae con el cubo de la distancia. Gana la cercanía: la marea solar es aproximadamente la mitad que la lunar.

Lo interesante no es cuál gana, sino que las dos actúan a la vez. Cuando la Luna, la Tierra y el Sol se alinean —en luna nueva y en luna llena— los dos efectos se suman y salen las mareas vivas, las de más recorrido. Cuando la Luna está en cuarto creciente o menguante forma un ángulo recto con el Sol, se restan en parte, y salen las mareas muertas. Ese vaivén tarda unos catorce días y medio en ir de un extremo al otro, y es la razón de que el coeficiente de marea suba y baje a lo largo del mes.

Qué es el coeficiente de marea El número de 20 a 120 que resume, de un vistazo, cuánta marea hay hoy.

Lo que la explicación de los dos bultos no cuenta

Si el planeta fuera una bola lisa cubierta de agua, la pleamar caería siempre cuando la Luna pasa por encima. No es lo que ocurre en ningún sitio real, y conviene decirlo porque es la fuente de la mayoría de las confusiones.

El océano tiene continentes en medio, fondos que suben y bajan y una profundidad que decide a qué velocidad puede viajar una onda. La marea no es un bulto que sigue a la Luna alrededor del mundo: es una onda que gira dentro de cada cuenca oceánica, rebotando en las costas, y que da vueltas alrededor de unos puntos donde la marea es casi nula, llamados puntos anfidrómicos. La Luna es quien la empuja; la geografía es quien decide a qué hora llega a cada sitio y con cuánta fuerza.

De ahí salen las tres cosas que más sorprenden a quien mira una tabla por primera vez:

Ver el mapa de mareas del mundo Dónde está alta y dónde baja a la misma hora, y dónde apenas hay marea.

Semidiurna, diurna y mixta

No todas las costas tienen dos mareas al día. Según cómo responda cada cuenca a los distintos tirones, el régimen puede ser:

Régimen y tamaño son cosas distintas, y merece la pena no confundirlas. Barcelona es semidiurna igual que Avilés: tiene sus dos pleamares al día. Lo que no tiene es carrera — allí la marea se mide en centímetros.

La marea que ves no es solo la que calcula la tabla. Una predicción de marea es astronómica: dice dónde estaría el agua si solo mandaran la Luna y el Sol. El viento y la presión atmosférica mueven el nivel real, a veces bastante más que el error del cálculo. Un temporal con la presión muy baja puede levantar el mar varios decímetros por encima de lo previsto. Por eso una tabla de mareas sirve para planificar y no sustituye a mirar el parte.

Ver la marea de tu playa Hora y altura de cada pleamar y bajamar en toda la costa española.