Las rissagas de Menorca: cuando el puerto se vacía sin que sea la marea
En Ciutadella la marea son catorce centímetros y aun así el agua ha subido metros en diez minutos. Qué es una rissaga.
En Menorca la marea es una anécdota: 14 centímetros de carrera en mareas vivas, y 45 en el día más extremo que la astronomía puede dar. Y sin embargo, el puerto de Ciutadella se ha quedado en seco y ha vuelto a llenarse varias veces en una mañana, con el agua subiendo metros en cuestión de minutos y los barcos rompiendo amarras.
Eso es una rissaga. No es una marea, no la predice ninguna tabla, y es el mejor ejemplo de algo que este sitio repite en cada página: el nivel del mar y la marea astronómica no son lo mismo.
Más de 8 veces la marea máxima de la isla Una rissaga grande mueve del orden de cuatro metros de agua en el interior del puerto. La mayor marea astronómica posible en Maó es de 0,45 m.
Qué es exactamente
El nombre es menorquín y viene de «ressaca». En la literatura científica se llama meteotsunami, y el término está bien puesto: la ola se comporta igual que la de un tsunami —períodos de minutos, no de segundos; el agua entra y sale como una riada, no rompe como una ola— pero su origen no es un terremoto, sino la atmósfera.
Lo característico es el ritmo. No es una subida y ya está: el agua oscila con un período de unos diez minutos y repite el ciclo durante horas. Quien lo ve desde el muelle describe siempre lo mismo: el puerto vaciándose hasta dejar el fondo al aire, y el agua volviendo poco después.
Cómo se fabrica
Hacen falta tres cosas encadenadas, y por eso las rissagas grandes son raras aunque las pequeñas sean frecuentes.
- Un salto de presión que viaja. En verano, con aire cálido del suroeste por encima del Mediterráneo occidental, se forman ondas en la atmósfera que recorren el mar como pequeños escalones de presión. Unos pocos milibares, pero desplazándose.
- Resonancia con el mar de fuera. Si ese escalón avanza a una velocidad parecida a la de una onda larga en esa profundidad, empuja al agua siempre en el mismo punto, kilómetro tras kilómetro. Es como llevar el paso de un columpio. La plataforma somera entre Mallorca y Menorca es justo el tipo de fondo donde la coincidencia se produce, y la onda va creciendo durante cientos de kilómetros.
- Resonancia con el puerto. Cuando esa onda llega a Ciutadella se encuentra una entrada estrecha y alargada, de casi un kilómetro, cerrada al fondo. Ese hueco tiene su propia frecuencia natural, del orden de diez minutos, y coincide con la de la onda que llega. El puerto amplifica lo que le entra, igual que una botella suena con un solo soplo.
Fuera del puerto, la misma onda apenas se nota. Es la forma del sitio la que convierte unos decímetros de mar abierto en metros dentro de la dársena.
Las que se recuerdan
La referencia moderna es el 15 de junio de 2006: una rissaga de unos cuatro metros de oscilación dejó el puerto de Ciutadella con decenas de embarcaciones hundidas o destrozadas y arrancó pantalanes enteros. Hubo otra muy citada en junio de 1984, y episodios menores hay todos los veranos, la mayoría de unos pocos decímetros que solo notan los del puerto.
Que se repitan y que el mecanismo se conozca bien tiene una consecuencia buena: hoy existe vigilancia. Se siguen las condiciones atmosféricas típicas y el nivel del mar en la propia bahía, y cuando la situación se parece a las conocidas se avisa para que se refuercen amarras y se saquen barcos. La predicción no es tan fina como la de la marea —que se conoce con años de antelación—, pero el aviso a horas vista sí funciona.
No es un fenómeno solo menorquín. El mismo mecanismo tiene nombre propio en otros puertos del mundo con la geometría adecuada: marrobbio en Sicilia, šćiga en la costa croata, milghuba en Malta, abiki en la bahía japonesa de Nagasaki. En Baleares se dan también en otros puntos —Ciutadella es simplemente el que mejor amplifica—, y en la Península hay episodios menores en la costa catalana y en el golfo de Valencia.
Por qué esto sale en un sitio de mareas
Porque en el Mediterráneo balear la marea astronómica es tan pequeña que casi todo lo que se ve subir o bajar el mar es meteorología. En Formentera la carrera en vivas es de 4 cm: cualquier borrasca, cualquier levante sostenido, mueve más agua que la Luna.
Las tablas que publica demareas.com son astronomía pura: dicen dónde estarán la Luna y el Sol y qué marea provocan. No incluyen —ni pueden incluir— las rissagas, las mareas meteorológicas de un temporal ni la sobreelevación del oleaje. Para eso están los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología y de Protección Civil, que es a quien hay que mirar cuando el mar hace algo que la tabla no había anunciado.
Hasta dónde se nota la marea en el Estrecho Por qué el Mediterráneo se quedó sin la marea del Atlántico. Ver las mareas de Maó Catorce centímetros de carrera, calculados igual que los tres metros de Avilés.