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Marisqueo a pie: el oficio con horario de marea

Por qué el calendario de las mariscadoras gallegas lo firma la Luna, y qué hace falta para coger almeja de forma legal.

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En las rías gallegas hay un oficio cuyo horario no lo fija ningún convenio: lo fija la Luna. El marisqueo a pie solo se puede hacer cuando el mar se ha retirado del banco, y eso son unas horas al día, distintas cada día, y algunos días directamente ninguna.

Es el uso más antiguo y más literal que se le da a una tabla de mareas: no para saber si habrá playa, sino para saber si se trabaja.

Por qué la marea manda

Los bancos marisqueros están en el fondo de las rías, en zonas llanas de arena y fango que quedan justo por debajo del nivel del mar. La almeja, el berberecho y la navaja viven enterrados ahí. Para llegar a ellos hace falta que el agua se vaya, y el agua solo se va lo suficiente si dos cosas coinciden: que sea bajamar y que ese día la bajamar sea de las bajas.

3,08 m en vivas, 1,48 m en muertas Carrera de marea en Vilagarcía de Arousa, en el fondo de la ría de Arousa. Entre una semana y otra hay más de metro y medio de diferencia en cuánto se descubre, y ahí está la diferencia entre un banco accesible y un banco bajo el agua.

De ahí que en la ría el coeficiente se mire como en otros sitios se mira el parte meteorológico. Los bancos más altos se descubren casi cualquier día; los mejores, los de fuera, solo con mareas vivas. Cuando cae una quincena de coeficientes flojos, hay menos días de trabajo y se nota en la lonja.

Cómo es la jornada

Se entra al banco con la marea todavía bajando y se sale antes de que el agua vuelva a cubrir, así que la ventana ronda las tres o cuatro horas alrededor de la bajamar. Como la marea se retrasa unos cincuenta minutos cada día, la jornada se va desplazando: una semana toca de mañana, la siguiente a mediodía, y llega un punto en que la bajamar buena cae de noche y esos días no se puede salir.

El trabajo es a mano, con la espalda doblada: sacho, rastrillo o angazo para remover el fango, y un tamiz para separar. Las mariscadoras —porque en Galicia el oficio a pie es mayoritariamente de mujeres, organizadas en agrupaciones dentro de las cofradías— trabajan el mismo banco durante años, lo siembran, lo limpian de depredadores y lo vigilan.

Por qué la marea llega cada día más tarde Los cincuenta minutos que mueven la jornada por todo el reloj.

Es una actividad regulada, no una recogida libre

Esto conviene decirlo claro, porque mucha gente llega a una playa con marea baja, ve almeja y se pone. El marisqueo, a pie o desde embarcación, está regulado por cada comunidad autónoma, y hay dos figuras distintas:

Los cierres sanitarios no son burocracia. Los bancos se cierran cuando hay biotoxinas —las mareas rojas— o contaminación, y el marisco de una zona cerrada es tóxico aunque tenga un aspecto perfecto y aunque se cocine. Las condiciones, los cupos y las zonas abiertas los publica la administración de cada comunidad, y cambian a lo largo del año: hay que consultarlas antes de salir, no después.

Seguridad en el banco

Un arenal de ría es plano y engaña. Tres cosas que sabe cualquiera que trabaje ahí:

La regla práctica es fijar la hora de salida antes de entrar, mirando la bajamar de ese día en esa localidad, y respetarla aunque el fondo esté dando.

Dónde se ve

La ría de Arousa es la mayor productora, y en marea baja se ven decenas de figuras repartidas por los bancos de A Illa de Arousa, Cambados o Carril, cuya almeja tiene nombre propio. Pasa lo mismo en las rías de Vigo, Pontevedra, Noia y Ferrol, y en la bahía de Cádiz o el delta del Ebro con otras especies y otras artes.

Ver las bajamares de Vilagarcía de Arousa Hora, altura y coeficiente del día, y las franjas de marea baja del mes.